En
el mundo del espectáculo le llaman el crossover. Significa
internacionalizarse, como Ricky Martin o como Daddy Yankee. Y tal
vez en la industria del turismo podríamos decir lo mismo de
puertorriqueños que han conquistado mercados europeos que
constituyen -por lo menos es lo que siempre tendemos a afirmar-
huesos difíciles de roer.
Tal es el caso de los socios sanjuaneros
Pablo Ojeda O’Neill y Francisco Ortiz de la Renta, quienes se dieron
a la tarea de restaurar una casa palacio enclavada en el centro
geográfico de Andalucía, en Écija, Sevilla y que ahora es un hotel
exitosísimo asociado a tres redes de mercadeo de gran alcance:
Sevilla Sierra Sur, Relais du Silence y Conde Nast Johansens.
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Área de la piscina
interior en la que se muestran varias sillas tumbonas y un
grupo de árboles que ayudan a crear un ambiente de paz y
relajación.
(Xavier Araújo) |
Ahora también están vinculados con una
asociación que les da el visto bueno a hoteles que admiten mascotas
con sus dueños. Empezaron hace un tiempo a unirse a esta tendencia
de proveerles alojamiento a las mascotas de los huéspede, y ya
reciben hasta grupos que van a cazar y hospedan los halcones en el
hotel.
Porque en el hotel Palacio de los
Granados hay una clientela selecta de diversos países, que buscan
allí la atmósfera elegante y creativa, el riguroso e impecable
espíritu de servicio del personal, el arte contemporáneo y la paz
que da el lugar cuya ampliación se ha concebido, más que para
masificarse, para convertirse en lo que es la tendencia en Europa,
todo un concepto para mejorar la calidad de vida y prevenir o
manejar el estrés.
Según explican los propietarios,
“hospedarse allí es hacer un viaje a través del tiempo, a través de
espacios vividos con intensidad de nobleza, de labranza, de
conquistas, de pesares… espacios que por mucho tiempo quedaron en el
olvido, mudos y latentes, presenciando el pasar del tiempo detenido
en una calle señorial de Écija”.
No vayan a creer que la vida en Europa
los ha desvinculado de Puerto Rico. Aquí tienen una finca en Maricao
donde todavía se cosecha café. Y Pablo tuvo vínculos con la Compañía
de Turismo de Puerto Rico como consultor de desarrollo de turismo
interno, algo que muy bien podría hacer en estos momentos en que
existe tanta necesidad de atraer otros mercados a la Isla, como lo
han hecho ellos en su hotel en España. Curiosamente, han atraído un
mercado de alto nivel, a un lugar que si bien tiene mucho valor
histórico, cultural y turístico, no es que aparezca anunciado en las
agencias de viaje a nivel mundial como el lugar de moda. Sin
embargo, han comprendido y puesto en práctica métodos de mercadeo de
vanguardia y han llamado la atención.
El mercado de alto nivel norteamericano
es otro de los que ha capturado el hotel. Es una burguesía culta y
sofisticada. Para uno de estos grupos, la empresa que organizaba el
viaje deseaba que los huéspedes experimentaran lo mejor de Andalucía.
Por su parte, Pablo y Francisco propusieron crear una cena de gala
donde los huéspedes tuvieran la experiencia sensorial de la antigua
Andalucía o Al-Andalus y donde se entendiera que Andalucía no es
solamente taconeo y olé. La noche empezó con un grupo de música
antigua andalusí que amenizó el cóctel con delicias mozárabes de los
siglos XV y XVI. Luego de la cena, también proveniente de antiguos
libros de recetas, culminó la noche con un grupo de baile flamenco
promovido por Turismo Andaluz. El hotel no tiene restaurante y
solamente se ofrecen cenas a los huéspedes y al público en general
previa reserva, cuando la chef confecciona platos con los más
frescos ingredientes de estación.
También ofrecen el servicio de ir a
buscar a los huéspedes a Córdoba o Sevilla, a donde hay
transportación mediante el tren de alta velocidad (AVE) que parte de
Madrid. Sevilla tiene 250,000 habitantes, el hotel se considera
urbano a pesar de que está en un entorno rural, pero ya Écija es
ciudad por su población. Tiene una gran riqueza agraria, y es un
lugar donde los caudales se miden en cuerdas de terreno. Además,
Écija tiene múltiples lugares de entretenimiento y restaurantes con
comida de toda clase. Se ve desde la autopista de Sevilla.
Como han ido experimentando estos dos
años guiados por una intuición, que han corroborado científicamente,
ahora saben que tienen la posibilidad de una clientela empresarial
que les pide un salón de reuniones totalmente equipado a la altura
de los tiempos y de los requerimientos tecnológicos de las
corporaciones. Las farmacéuticas y otras empresas alquilan el hotel
completo durante un fin de semana y piden todos los servicios, desde
comidas, hasta quien peine a las esposas, comentan.
Francisco y Pablo viajaron extensamente
antes de radicarse en Sevilla, desde Italia donde Pablo ganó el
premio de Roma en restauración, hasta Arabia Saudita, y a pesar de
haber triunfado con el concepto boutique de su hotel-palacio en
España, todos los días de Reyes celebran una fiesta a la cual cada
año se unen más puertorriqueños que están radicados en Barcelona,
Madrid y otras partes de España, además de Andalucía.
Y es quizás esta armonía entre lo global
y lo nacional lo que ha capacitado a estos puertorriqueños para tal
vez darnos una ayudita para atraer mercados que van a otras partes.
Dice Pablo, quien es arquitecto, que los puertorriqueños no podemos
seguir mirando al norte, porque en el mundo entero hay una simbiosis
que un país estornuda y al otro le da catarro. “Hay miles de
posibilidades y tenemos el talento”, nos dice Francisco.
Sin embargo, a raíz de las historias de
éxito que conocen de un sinnúmero de puertorriqueños que se han ido,
y basados en la propia, concluyen la entrevista lanzándose a sí
mismos una interrogante: “¿Qué pasó que no decidimos montar ese
hotel de Sevilla en el Viejo San Juan?”, dice Pablo. “¡Algo tenemos
que explorar!”, exclama Francisco.
Tal vez éstos son rostros del turismo
que necesitamos para que nos ayuden a entender los mundos fuera de
los Estados Unidos, y a los turistas que queremos y necesitamos para
competir con otros países. Francisco y Pablo ya han probado que
funciona. Y que están dispuestos a volver a poner un pie aquí para
aportar su experiencia y completar un ciclo existencial de hacer en
su país lo que hicieron en otro. Hay noticias de que el arquitecto
Ojeda y la directora de la Compañía de Turismo, Terestella Hernández
Denton, están en conversaciones, algo que ella confirmó. El modelo
que han creado estos dos puertorriqueños en Écija es sumamente
interesante para Puerto Rico. b
El Nuevo Dia - San Juan, Puerto Rico
